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Silvia Nieto

Silvia Nieto

Ilustraciones para el corazón

Teresa Wilms Montt

 

Infancia

Si ser mujer hoy en día no es fácil, imagínate serlo en 1893.

En teoría Teresa y sus hermanas lo tenían mejor al haber nacido parte de una familia aristócrata chilena…pero no fue así.

Déjame que te ponga un poco en contexto. En 1893 daba igual si eras rica o pobre, la mujer tenía una sola función en esa sociedad: casarse y procrear.

Aunque vivía en el lujo, con la mejor educación que se le podía dar a una mujer en esos tiempos (clases de idioma, canto, piano etc.) ya desde bien pequeña Teresa deja claro su rechazo absoluto al papel que le imponen tener.

Ella sentía pasión por leer los clásicos de la literatura y escribe en su diario todas sus frustraciones y sueños. Se cuenta una anécdota donde su madre le prohíbe leer, le quita el libro de las manos y lo destroza. Supongo que una mujer con cierta cultura era bueno para el matrimonio pero demasiada, era peligroso.
 

Matrimonio

Su padre le adoraba hasta tal punto que, a falta de tener hijos varones, le llamaba “mi Tereso”. La relación con su madre, en cambio, era insoportable. La única forma de escapar de ese infierno era a través del matrimonio.

Así que cuando Teresa Wilms conoce a Gustavo Balmaceda Valdés (funcionario del Servicio de Impuestos del Estado) en una fiesta celebrada en su casa el verano de 1910 se sella su destino.

Teresa Wilms Montt con diecisiete años de edad y contra la voluntad de sus padres, se casa con él.  A la ceremonia no asisten los padres de Teresa Wilms que le vetan la entrada a la casa de su infancia a causa de este matrimonio.

De esta relación nacerán dos hijas: Elisa y Sylvia.
 

Teresa Wilms y la escritura

Entre 1911 y 1914  l matrimonio se traslada a diversas ciudades. Durante estos años Teresa Wilms se enfoca de lleno en la escritura de sus diarios íntimos y hace amistad con influyentes artistas e intelectuales, como el poeta Víctor Domingo Silva. Durante su permanencia en Iquique dio a conocer sus escritos por primera vez en forma pública, bajo el seudónimo de «Tebac», y se adhirió a los ideales feministas y anarquistas.

Al principio de su relación viven una vida de enamorados y feliz pero muy pronto, a causa de los celos y maltrato de Gustavo y las ansias intelectuales no comprendidas por él, su relación va en declive.

Su marido le era infiel de forma sistemática pero cuando Gustavo descubre en octubre del 1915 que Teresa le engaña con su primo Vicente, enloquece y decide encerrarla en un convento de clausura situado en Santiago de Chile.

No sé tú, pero yo necesito parar un momento a reflexionar. ¿En qué mundo y con qué derecho los esposos pueden encarcelar a sus mujeres? Me parece estar leyendo una novela. En fin, sigamos…
 

Teresa clausurada en un convento

Mientras está recluida en el convento intenta gestionar su divorcio pero al igual que con sus intentos de ver a sus hijas, no lo consigue.

Lo único que le consuela es escribir. Los diarios de esta etapa están dedicados casi por completo al primo de Gustavo (su amante)

Después de ocho meses y un intento de suicidio huye del convento disfrazada de viuda gracias a la ayuda del poeta Vicente Huidobro, que estaba enamorado de ella.
 

Buenos Aires y el resurgir de Teresa

En junio de 1916 los nuevos amantes desembarcan en Buenos Aires.

3 meses después el poeta regresará a Chile para volver con su esposa. Teresa, en cambio, nunca más volverá a su tierra natal.

En Buenos Aires Teresa Wilms florece como escritora. Colabora en la revista Nosotros y en 1917 publica sus dos primeros libros: Inquietudes sentimentales, conjunto de cincuenta poemas con rasgos surrealistas y Los tres cantos, trabajo sobre el erotismo y la espiritualidad. Las dos obras fueron muy bien recibidas por los críticos.

Por fin era la mujer libre que siempre había deseado ser. Teresa se mezcla con los intelectuales de la época y tiene numerosos amantes. Uno de ellos queda tan locamente enamorado de ella que cuando ella rechaza casarse con él, se corta las venas delante de ella. A este pobre hombre le dedica su libro Anuarí.

Ante el shock vivido por la muerte trágica del amante Teresa embarca hacia Nueva York con intención de trabajar como enfermera de la Cruz Roja pero la confunden con una espía alemana y no le dejan entrar en el país. Allí es cuando decide viajar a España.
 

Madrid, París y el suicidio de Teresa Wilms

A comienzos de 1918 se instala en Madrid y entre tertulias y cafés literarios, se reencuentra con Vicente Huidobro y hace amistad con escritores, dramaturgos y pintores españoles.

Desde Madrid, Teresa se movió con frecuencia. Visitó Granada, Córdoba, Sevilla, Londres… En su época dorada como escritora donde publica varios libros más.

Pero la Wilms siempre vivió con el dolor de vivir separada de sus hijas. Así que, cuando se entera que sus hijas van a pasar una temporada en París a cargo de sus suegros, no se lo piensa dos veces: Se traslada a París y, durante un año, ve a sus hijas a escondidas de sus suegros.

Cuando en octubre de 1921 sus suegros deciden volver a Chile con las niñas, Teresa queda destrozada.

Ya no volverá a ser la misma. Deja de escribir, se droga con opio, morfina y sedantes y se recluye del mundo exterior. Hasta que el 21 de diciembre de 1921 toma una dosis mortal de Veronal. La portera del edificio la encuentra al otro día en la cama, inconsciente, y la lleva de urgencia al hospital. Dos días después muere Teresa Wilms Montt a los 28 años de edad.
 

«Soy Teresa Wilms Montt y aunque nací cien años antes que tú, mi vida no fue tan distinta a la tuya. Yo también tuve el privilegio de ser mujer. Es difícil ser mujer en este mundo. Tú lo sabes mejor que nadie. Viví intensamente cada respiro y cada instante de mi vida. Destilé mujer. Trataron de reprimirme, pero no pudieron conmigo»

Y si has llegado hasta aquí me gustaría preguntarte ¿Qué te remueve por dentro saber sobre la vida de Teresa Wilms? ¿Sientes como ella que otros (o quizás tu misma) ponen freno a ser quién realmente eres?

P.D: Quería agradecer a Tatiana Moneta y a su amigo por descubrirme a Teresa Wilms. Si tú también conoces a una mujer que quisieras que ilustrara me encantará que me lo cuentes aquí abajo en comentarios 🙂

 

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8 comentarios en “Teresa Wilms Montt”

  1. Pues es una interesante pregunta, en mi vida otros han puesto algunas trabas, pero la mayor me la puse yo misma, hasta que un día decidí destrabarme y en ello estoy…. Gracias!!

  2. Lo primero felicitar a todas las mujeres, las que fueron, las que son y las que están por llegar.
    Me has descubierto a un a de ellas que desconocía por completo, me ha encantado su historia, pero no me alegra lo triste de la misma.
    Una de las situaciones que se repiten en este tipo de mujeres en épocas pretéritas, es el abandono de los hijos, bueno, abandono es una palabra fuerte, pues denota cierto acompañamiento, en la mayoría de los casos se ven obligadas a prescindir de su prole para conseguir sus objetivos personales, en otras son obligadas a ello..pero en definitiva se repite la misma situación, eso me resulta muy triste, no me extraña que Teresa acabará así.
    En la parte positiva me alegra el logro de su pasión por la literatura, me alegra saber que viajó, que vivió experiencias como mujer en cuanto a los hombres..creo que su vida fue intensa en ambos sentidos.
    Estoy con María..las trabas nos las imponemos..muchas veces no nos creemos capaces, no sabemos cuanto de válidas somos.
    En cuanto a las recomendaciones prefiero que me sorprendas..siempre lo consigues!
    La ilustración es muy dulce…muy bella…sigue así.

    LOla

    • Gracias 😊
      En el caso de Teresa no hubo abandono de sus hijas. Más bien se las arrebataron y la tacharon de loca por disfrutar de su sexualidad y tener pasiones relegadas a los hombres en esa época.
      Espero seguir sorprendiéndote😘

  3. A mí me parece que su historia tiene un final muy triste y es la de un alma rota, dando tumbos hasta el último momento. Creo que muchas veces ese es el precio del la «libertad», practicarla te obliga a dar tumbos porque no hay un camino marcado y, lamentablemente, dar tumbos marea, perturba y a veces rompe almas.

    Siento admiración por aquellas que nos han precedido y nos han marcado a base de tumbos y almas rotas caminos que ahora vemos un poquito más claros. Caminos nuevos, anárquicos o políticamente incorrectos. Gracias a ellas hoy somos más libres.

    Silvia, la ilustración es tan bella como lo debía ser el alma libre Teresa Wilms. Gracias por descubrirme a esta gran mujer 😉

    • Gracias Ana por tus palabras.
      Al final lo que caracteriza a todas estas mi es su autenticidad, el haber sido fiel a ellas mismas. Sólo por eso ya vale la pena todas las desventuras que pasaron. Ellas no dejaron la vida pasar…la vivieron.

  4. Cómo duele sentir esa renuncia a ser la esencia completa de mujer y más en época victoriana. Abandonar sueños e inquietudes intelectuales o abandonar a los hijos. Siento la angustia en el pecho al pensar en cómo debió sentirse…
    Su historia me ha recordado a la de Charlotte Perkins Gilmar, gracias a su novela autobiográfica «El papel pintado amarillo» muchos médicos de la época pudieron replantearse sobre la eficacia de los tratamientos psiquiátricos a mujeres diagnoticadas de histeria.
    Sinceramente, me cautiva la mirada que has captado, y reconozco que es lo que más me engancha de tus ilustraciones. Como siempre, gran trabajo.

    • No conocía a Charlotte Perkins. Investigaré más sobre ella.Gracias😊
      Te digo igual que a Lola:
      En el caso de Teresa no hubo abandono de sus hijas. Más bien se las arrebataron y la tacharon de loca por disfrutar de su sexualidad y tener pasiones relegadas a los hombres en esa época.
      Qué emoción que te guste como ilustro❤️

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